Control de Gestión Hospitalaria

 

 

 
                          Control de Gestión Hospitalaria

Esp.  Patricia Fernández, Maestrante de Gerencia en Salud Pública

Universidad Nacional Experimental "Rómulo Gallegos"

Docente:

Msc. Isolina Costero 

Maracay, Diciembre 2023


El control de gestión en salud es una herramienta fundamental para mejorar la eficiencia y eficacia de los servicios de salud. En un contexto en el que los recursos son limitados y la demanda de atención médica es cada vez mayor, es necesario implementar estrategias que permitan optimizar los procesos y maximizar los resultados. El control de gestión en salud se enfoca en la planificación, seguimiento y evaluación de los procesos y resultados de los servicios de salud, con el objetivo de identificar oportunidades de mejora y tomar decisiones informadas para alcanzar los objetivos establecidos.

 Los hospitales proveen servicios de gran complejidad que presentan múltiples desafíos. En primer lugar, está el hecho de que cada paciente y patología requiere un diagnóstico personalizado y una serie de tratamientos también particularizados al caso. Esto implica que, a diferencia de otros servicios, el flujo que seguirá el paciente no se conoce a priori ni tampoco los recursos médicos y de otro tipo necesarios para su tratamiento.

 Un problema latente por nuestros días dice relación con en el Endeudamiento del Sector Salud; aunque este problema se arrastra por décadas, siempre ha existido, entonces: ¿Por qué hoy se acentúa y agudiza el tema escapando de la esfera institucional?

 La incertidumbre generada en el punto anterior hace que la gestión del procesamiento de los pacientes, incluyendo el diseño de la capacidad necesaria, sea un gran desafío. Si esta gestión se hace con la buena voluntad y experiencia de los médicos, el resultado que se obtiene es el que vemos hoy día: no se puede asegurar un buen servicio y un uso adecuado de los recursos. Esto hace necesaria la utilización de herramientas de gestión inteligentes, que permitan mejorar la toma de decisiones tanto a nivel paciente como a nivel de servicio hospitalario.

  La manera moderna de enfrentar una gestión compleja como la de hospitales tiene varios elementos clave:

• Visión sistémica de la organización, que identifica la estructura completa de un hospital en términos de los procesos que deben estar presentes para asegurar un cumplimiento de objetivos estratégicos y una buena gestión de las distintas unidades de servicio. 

• Identificar y diseñar los procesos claves para asegurar el cumplimiento de estándares de calidad de atención a los pacientes. Estos procesos pueden ser tanto clínicos como de gestión.

• Introducir prácticas modernas de gestión en los procesos clave que son ampliamente utilizadas en la industria, como modelos de predicción de demanda, análisis de comportamiento de pacientes (cumplimiento de citas y recomendaciones médicas, por ejemplo) y asignar recursos de manera óptima (por ejemplo, programación de pabellones).

• Estas prácticas incorporan objetivos que se alinean con criterios médicos y consideran buenos principios económicos.

 Es importante hacer notar que todas las soluciones que se presentan no han sido diseñadas sólo para operar un el hospital especifico, sino que son generales en el sentido que son fácilmente replicables en otros hospitales. Es importante resaltar la conveniencia de tener soluciones generales de gestión y no que cada hospital duplique esfuerzos para desarrollar sus propios métodos.

 Gestión de listas de espera quirúrgica y programación de pabellones

          La lista de espera quirúrgica puede caracterizarse, probablemente en todos los hospitales públicos del país, como una caja negra, ya que, en el mejor de los casos, sólo es posible saber cuántas personas están “en espera”; pero preguntas específicas respecto de la gravedad de los pacientes de la lista, oportunidad de atención como medida de calidad de servicio, y análisis de incidencias por especialidad, no pueden ser respondidas por la actual gestión de listas de espera.

       Estos aspectos adquieren especial relevancia en la programación de tabla quirúrgica, es decir, cuando el equipo médico debe decidir qué personas serán operadas entre todos los pacientes que se encuentran en lista de espera. Esta decisión es un gran desafío si se considera que los hospitales de alta complejidad pueden llegar a tener miles de pacientes esperando en cada especialidad.


       Pese a que el estado actual de los sistemas de información de lista de espera dificulta la cuantificación del problema, la evidencia muestra que:

• Pacientes de mediana y baja complejidad son relegados en la lista en menoscabo de aquéllos de alta complejidad. Este enfoque no considera la naturaleza evolutiva de las patologías, que pueden aumentar de complejidad si no se atienden a tiempo, con los consiguientes costos económicos y de calidad de vida del paciente que esto conlleva.

• La lista de espera es extensa y su disponibilidad baja, dificultando el proceso de generación de tabla quirúrgica y posterior confirmación de asistencia de pacientes. La elección de pacientes en este último proceso se realiza de forma manual, afectando la oportunidad de atención a los pacientes.

• Pacientes de menor complejidad y posterior fecha de ingreso a la lista son ocasionalmente operados antes que pacientes de mayor complejidad y anterior fecha de ingreso.

En este sentido, el objetivo planteado puede resumirse como “operar más y mejor”. “Operar más” se refiere a mejorar la eficiencia del uso del recurso pabellón. “Operar mejor” se refiere a mejorar la eficacia al seleccionar los pacientes que serán ingresados a cirugía, en términos de oportunidad de atención médica. Para lograr esto último es necesario realizar una gestión inteligente de la lista de espera, la cual debe estar basada necesariamente en criterios biomédicos.

La formalización de estos criterios permite clasificar a cada paciente que se ingresa a la lista de espera de acuerdo a la gravedad de su diagnóstico. A nivel agregado, el resultado final es una lista de espera ordenada en base a criterios médicos definidos y estandarizados. Además, la lógica de priorización es dinámica en el sentido que las patologías más graves aumentan de prioridad más rápido que las menos urgentes.

El ingreso de órdenes a la lista de espera, y su posterior priorización, se realiza mediante una aplicación computacional que contiene todos los criterios médicos especificados anteriormente. Es importante recalcar que la prioridad no es estricta y puede ser sometida a posterior análisis médico; sin embargo, focaliza los esfuerzos de los especialistas en términos de supervisión de la evolución médica de los pacientes en la lista y posterior elección de pacientes a ser operados.

Es necesario sumergirse en las prácticas de control normales realizadas al interior de un hospital para determinar su incidencia en la gestión y resultados del sistema y no circunscribirnos al plano del cuestionamiento de la actividad hospitalaria, temas como endeudamiento, crisis de insumos, demandas insatisfechas, calidad de la atención, mala calidad de la gestión; la esencia de éstos se concentra en el Nivel de Recursos que administran los hospitales y en cómo las autoridades gestionan estos recursos, además de las estrategias planteadas para el logro de los objetivos.

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