POR TU SALUD Y LA DE TUS OJOS





 



SIDA Y 
OFTALMOLOGÍA


UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL “RÓMULO GALLEGOS”

ÁREA DE POSTGRADO EXTENSIÓN ARAGUA-MARACAY

MAESTRÍA EN GERENCIA EN SALUD PÚBLICA

 

  

MAESTRANTE: Dra. Yamileidy Figueredo C.

 

Por tu salud y la de tus ojos. ¡Póntelo! ¡Pónselo!

Son estas palabras que llevan implícito una acción de promoción y prevención para un problema de salud que en la actualidad a nivel mundial va en incremento. Por supuesto que estamos hablando de la más peligrosa de las Enfermedades de Transmisión Sexual, El síndrome de Inmunodeficiencia adquirida (SIDA) que representa la pandemia siguiente a la de la gripe, que tuvo lugar a lo largo de la primera mitad del siglo XX. En cuanto a oftalmología, cuenta también con propias manifestaciones oculares.

El SIDA no fue descubierto hasta principios de la década de los 80, cuando médicos estadounidenses empezaron a observar que había grupos de pacientes con enfermedades muy poco comunes. Los primeros casos se detectaron en 1981 en Nueva York y California, aunque no fue bautizado como SIDA hasta un año más tarde. Estas personas padecían enfermedades como el sarcoma de Kaposi, un tipo raro de cáncer de piel, así como un tipo de infección pulmonar que transmiten los pájaros.

Pronto se detectaron también casos entre drogadictos por vía intravenosa y receptores de transfusiones de sangre. En 1982 se dio nombre a esta enfermedad: síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Desde entonces el SIDA ha matado a unos 25 millones de personas en todo el mundo y ha dejado huérfanos a 12 millones de niños sólo en África.

Las células que constituyen el objetivo inicial de VHI son linfocitos T cooperadores CD4+ y los macrófagos, así las poblaciones de linfocitos T disminuyen de forma que va avanzando la replicación del patógeno vírico. La reducción de los linfocitos cooperadores CD4+ origina un estado de inmunodeficiencia frente a infecciones oportunistas secundarias.

La evolución natural del HIV difiere en distintos sujetos, aunque se han descrito algunas etapas predecibles. Los individuos infectados presentan una infección primaria aguda que suele durar 1-2 semanas con síntomas de un proceso vírico inespecífico. A menudo la linfadenopatía generalizada sucede en esta etapa.  A continuación, los pacientes pasan una fase asintomática de duración variable entre 2 a más de 10 años. El comienzo de la enfermedad sintomático se asocia a una disminución gradual de los recuentos hasta 200  células/mm de linfocitos CD4+ (valores normales son entre 600 y 1500  linfocitos T CD4+ /mm ). Cuando la enfermedad avanza, se caracteriza por infecciones oportunistas y las neoplasias malignas, así como un empeoramiento del estado de salud.

Así clasificaríamos la infección por HIV según el número de linfocitos CD4+

•          Categoría 1: >500células/mm

•          Categoría 2: 200-4999celulas/mm

•          Categoría 3: < 200células/mm                     


 


La transmisión del HIV se produce a través de contacto sexual; jeringuillas compartidas; exposición de mucosas a sangre o hemoderivados contaminados, infección materna a través del parto. Se ha aislado el virus en muestras de sangre, semen, saliva, líquido cefalorraquídeo, lágrimas, leche materna, líquido amniótico, secreciones vaginales, células cervicales y liquido de lavados bronquiales.

Actualmente la transmisión de HIV se atribuye a:

•          Relaciones homosexuales de hombres sin protección (47% casos)

•          Consumo de estupefacientes por vía endovenosa (27% casos)

•          Relaciones heterosexuales sin protección (17% casos)

Dos terceras partes de los enfermos de SIDA en el mundo pertenecen al colectivo de transmisión por vía endovenosa y la transmisión heterosexual es cada vez más importante.

Las pruebas de laboratorio revisten una importancia clave en el diagnóstico de la infección por HIV, el cual depende de la detección de anticuerpos específicos para este virus mediante la prueba de inmunoabsorción ligada a encimas (ELISA), la especificad y la sensibilidad para la detección de anticuerpos frente al HIV suele superar el 95%.

En la actualidad, los sujetos infectados con acceso a asistencia médica viven más tiempo y disfrutan de una mejor calidad de vida derivada del tratamiento con los fármacos antirretrovírales y otros compuestos que reducen la morbilidad asociada a las infecciones oportunistas.

Sin embargo, en los últimos años, los daños oculares provocados por el VIH han sido cada vez más notorios.

Las principales manifestaciones oculares del SIDA, son las siguientes:

•          Exudadosalgodonosos

•          Hemorragias retinianas

•          Microaneurismas

•          Periflebitis

•          Maculopatía isquémica

•          Edema macular quístico

•          Atrofia del epitelio pigmentario retiniano

•          Microangiopatía conjuntival

 


Las manifestaciones oculares aparecen hasta en un 70 % de los sujetos infectados por HIV pueden constituir el primer signo de infección  sistémica diseminada. Por consiguiente, el oftalmólogo tiene la oportunidad de elaborar el diagnóstico que no solamente conservará la visión, sino que prolongara la vida de algunos pacientes afectos del SIDA.

Los hallazgos oculares comprenden:

•          Microangiopatía retiniana relacionada con el HIV.

•          Diversas infecciones víricas, bacterianas, y micóticas oportunistas.

•          Sarcoma de Kaposi

•          Linfomas de retina, anejos y órbita.

•          Carcinoma epidermoide de conjuntiva.

•          Uveitís anterior resistente a los corticosteroides.

 







La retinopatía por HIV es la manifestación oftálmica más frecuente en pacientes con SIDA, ya que afecta a un 50-70% de los casos. Se caracteriza por hemorragias retinianas, microaneurismas y exudados algodonosos.

Microangiopatía retiniana o retinopatía no infecciosa del SIDA:

•          La prevalecía de microangiopatía retiniana es inversamente proporcional a la cifra de linfocitos CD4.

•          Su aparición en pacientes con SIDA clínico indica progresión de la enfermedad y baja supervivencia.

•          Los exudados algodonosos son la lesión retiniana más frecuente del SIDA (30-94%); también es posible en portadores asintomáticos (2%).

•          Siempre son transitorios y localizados en polo posterior: diagnóstico diferencial con retinitis CMV incipiente (frecuentemente coexisten).

•          La maculopatía isquémica puede causar microescotomas centrales que expliquen la dificultad para la lectura en estos enfermos.

•          Ante una oclusión venosa, arterial o aceleración de una retinopatía diabética en persona joven: descartar infección por VIH.

 

 

La infección diseminada por CMV se considera la infección oportunista más frecuente en los pacientes con SIDA, su manifestación clínica más importante es la infección retiniana o retinitis.

El citomegalovirus (CMV) pertenece a la familia Herpesviridae, que también incluye a los virus Herpes simple 1 y 2, Varicela zoster, Herpes Humano tipo 6 y Epstein-Barr. Todos los herpesvirus están compuestos por una cadena doble de DNA, rodeada por una cubierta proteica envuelta por una membrana lipídica.

Este virus, del que existen cepas específicamente humanas, posee un triple efecto sobre el organismo:

1.Efecto citopático:

Provocando cambios en las células huésped, aumentando éstas de volumen y adquiriendo las típicas inclusiones intranucleares e intracitoplásmicas eosinófilas que les dan el característico aspecto en «ojo de lechuza o de búho»

2.Efecto oncogénico:

Habiendo sido relacionado en la patogenia del sarcoma de Kaposi, tan frecuente en pacientes con SIDA

3.Efecto inmunosupresor:

Al suprimir la presentación de antígenos, liberación de interleuquina 1(IL-1) y alterar el cociente linfocitario CD4/CD8. Su presencia en el organismo favorece directamente el desarrollo de infecciones fúngicas y bacterianas, además de ser transactivador del propio VIH, acelerando en el portador del virus todo el proceso de inmunodeficiencia hacia el desarrollo del SIDA clínico

Como la mayoría de herpesvirus, el CMV es ubicuo, e infecta a una parte importante de la población en las primeras décadas de la vida. Tras la primoinfección permanecerá latente en el organismo, en estado no replicativo generalmente durante el resto de la vida, pero ante determinadas situaciones como es el SIDA, puede sufrir un proceso de reactivación, convirtiéndose el portador en enfermo clínico y transmisor contagiante de la enfermedad.

La población homosexual presenta una mayor prevalencia de infección por CMV, lo que explica la mayor incidencia de retinitis en el resto de la población SIDA.

Tratamiento de las manifestaciones oculares del SIDA

Actualmente se administra cinco fármacos:

•          Ganciclovir oral o intravenoso.

•          Valganciclovir oral.

•          Foscarnet intravenoso.

•          Ganciclovir administrado a través de un dispositivo intraocular.

•          Cidofovir intravenoso.


 


A pesar del desarrollo farmacológico con el uso de potentes retrovirales, es importante contar con un especialista que nos evalúe con las pruebas diagnósticas en oftalmología que sean más pertinentes, para evitar la pérdida irreversible de la visión  en los pacientes con SIDA.

La ceguera provocada por enfermedades de transmisión sexual es un problema de salud en aumento a nivel mundial, la incidencia de pacientes portadores de cataratas secundarias y la consecuente dificultad para ver que provoca , es una alerta en oftalmología.



Referencias Bibliográficas:

 1. Feroze KB, Wang J. Ocular Manifestations of HIV. StatPearls [Internet]; 2019.

 2. García Tirado, A; Sánchez-Dalmau, B;  Adán A. Impact on elective ophthalmic surgery caused by the COVID-19 pandemic after the lockdown at the Clinical Institute of Ophthalmology of the Hospital Clinic de Barcelona .Arch Soc Esp Oftalmol. 2021;96:397-8.

 3. Holland GN, Vaudaux JD, Shiramizu KM, Yu F, Goldenberg DT, Gupta A et al. Characteristics of untreated AIDS-related cytomegalovirus retinitis: II Findings in the era of highly active antiretroviral therapy (1997 to 2000). Am J Ophthalmol 2008; 145: 12-22.

 4. Secretaría de Salud, Centro Nacional para la Prevención y el Control de VIH y el SIDA, Dirección General de Epidemiología. Vigilancia Epidemiológica de casos de VIH/SIDA en México. Registro Nacional de Casos de SIDA. Actualización al Cierre de 2019. México: Secretaría de Salud; 2019. Disponible en https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/533424/ RN_4o_Trim_2019.pdf

 

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